Manuel Gallego Jorreto, medalla de oro del Consejo Superior de Arquitectos de España

El jurado destaca su “rigor constructivo” y “precisión formal”jorreto

El arquitecto valora el reconocimiento por ser “de los colegas”, dice que su arquitectura “quiere ser normal” y pone el acento en la “intensidad y capacidad de expresión”


El Consejo Superior de los Colegios de Arquitectos de España ha otorgado la medalla de oro 2010 al arquitecto Manuel Gallego Jorreto (O Carballiño, 1936) “por la alta calidad del conjunto de su obra”, según reza el acta del jurado, que también valora en su ya dilatado trabajo “la búsqueda de la expresión de lo universal a partir de la presencia de lo particular, a través del rigor constructivo y la precisión formal, en la que las resonancias del lugar y del paisaje están siempre presentes”. El jurado reconoce igualmente la “condición ética de su arquitectura, afirmada obra tras obra”. El acto de entrega se celebrará en la capital española el próximo 12 de enero en la Fundación del Colegio de Arquitectos de Madrid, acto al que asistirá el decano del Colegio de Galicia y vicepresidente del Consejo, Celestino García Braña.
Manuel Gallego arfirma que, cuando le dieron la noticia, “no me creía tan viejo”, pero manifiesta su “gran satisfacción” por tratarse de un reconocimiento “de los colegas”. A la hora de hablar de sus obras prefiere destacar “las últimas y las menos conocidas”, pero cita su propia casa en Oleiros, que tiene ya treinta años, por ser “bastante conceptual”; el Museo de Bellas Artes de A Coruña, por el que le otorgaron el Premio Nacional de Arquitectura en 1997; las casas de la Cultura de Chantada (Lugo) y Valdoviño (A Coruña); los cuatro centros de investigación en el Campus Vida de Santiago; la residencia presidencial de Monte Pío (Santiago); el complejo administrativo de la Xunta de Galicia en Campolongo (Pontevedra); la casa del Concello y el centro sociocultural de A Illa de Arousa; etcétera. En la actualidad, trabaja de forma intensa en el próximo Museo de Santiago y de las Peregrinaciones, ubicado en plena plaza de Platerías, y en la rehabilitación de un antiguo secadero de papel en el parque de O Carballiño (Ourense).

Gallego Jorreto sostiene que su arquitectura “quiere ser normal, la importancia está en la intensidad y en la capacidad de expresión y de significados, prestando especial atención al uso y al proceso constructivo”. A los arquitectos jóvenes les dice “lo mismo que me digo a mí mismo, que sean ellos y que sean críticos”. El arquitecto carballinés es de los que ha criticado la arquitectura del exceso: “Exceso de formas, de coste, de apariencia… y la crisis económica me ha dado la razón, porque al menos ha provocado la reconsideración del tema, en aras de un sistema más racional y más lógico”.